“ Esa, parece ser, era una de las cuestiones que jodió la ya frágil psique de Kurt Cobain: cómo conciliar que su -a la vez- agresiva y delicada música, salida de un tipo alienado y marginado, había entrado en los engranajes de la maquinaria comercial y ya la escuchaban hasta el tipo de chulitos que se reían de él en el instituto.
— Brillante aportación de Diego Manrique, a propósito del 20 aniversario de la publicación de este disco.